Los cuentos infantiles son una de las herramientas más útiles en el desarrollo de los niños por muchos motivos:
–Favorecen la adquisición del lenguaje.
Al escuchar o leer historias, los niños aprenden nuevas palabras, mejoran su comprensión…
–Desarrollan la imaginación.
Los cuentos transportan a mundos fantásticos con personajes, lugares y situaciones que estimulan la creatividad.
–Ayudan a comprender el mundo.
Permiten explorar situaciones de la vida real de forma segura y simbólica.
-Enseñan valores, el respeto, la empatía, el esfuerzo, la cooperación, la honestidad…
–Ayudan a gestionar emociones.
Son un buen recurso para trabajar temas vitales como la amistad, la rivalidad, los duelos…
Los cuentos siempre han sido un recurso muy utilizado: las fabulas clásicas, p.j la liebre y la tortuga, o los cuentos clásicos, p.j Hansel y Gretel.
Se pueden usar de manera creativa, cambiándole el final a un cuento o creando ellos su propio cuento o comic.
También existen cuentos terapéuticos, donde se habla de los desafíos comunes del desarrollo. La colección «Terapicuentos» desarrollada por dos psiquiatras, trata la fobia escolar, la enuresis, la hiperactividad, trastornos del sueño, problemas de aprendizaje, agresividad, alimentación…
«El renacuajo Juanjo moja la cama y anda cabizbajo», «La marmota Carlota a la hora de dormir se alborota», «La princesa Augusta no quiere ir al cole porque se asusta»…
